Osama Salti
Viñetista. Diseñador de la revista electrónica “Al-Sonono”. Organizador del Concurso Internacional de Caricaturas de Siria en 2009 y 2010. [+ DEL AUTOR]

Caricaturas y viñetas. Arte de burla y crítica para todos los públicos

La caricatura socio-política en Siria puede considerarse un arte relativamente moderno, en comparación con la europea o la estadounidense. Sin embargo, y a pesar de su reciente aparición, este arte ha llegado a ocupar un lugar privilegiado en diferentes ámbitos de la vida social del país. El lector y seguidor de prensa y revistas conoce y admira no solo la enorme capacidad de los autores sirios, sino también su estilo, especial y desarrollado, que ha ido mejorando generación tras generación, destacando así sobre sus homólogos egipcios y jordanos, creando escuelas artísticas y medios adecuados para desarrollarlo. A partir de caricaturas políticas, sociales, infantiles o dibujos animados, caricaturistas y viñetistas como Ali Ferzat, Fares Qirabet, Raed Jalil, Yaser Ahmad, Isam Hasan, Rabi al-Aridi, Abdel Hadi al-Shamma, Hiqmat Abu Hamdan, Jaled Jilal y otros muchos se han dado a conocer a todo el mundo.

UN POCO DE HISTORIA

¡Finalmente se prohíbe fumar en Siria!

¡Finalmente se prohíbe fumar en Siria!

El nacimiento de la caricatura en Siria data de principios del siglo XX, fecha en la que empiezan a publicarse las primeras viñetas en algunos diarios como Al-Rawi (El Narrador) en 1909, siendo el autor de la caricatura el propio director del periódico, Tawfiq al-Halabi. Otras publicaciones, como el periódico de crítica burlesca Ismaa wa Sattih (Haz oídos sordos) o Daaet al-Taseh (Caos), ambos de 1910, sirven para hacernos una idea del contenido satírico de las caricaturas, con frases a pie de dibujo escritas en dialecto sirio. El arte de la caricatura tenía la misión de criticar las costumbres sociales sin atacar la política de forma directa. Años más tarde, este arte tomaría otro rumbo distinto, llegando a convertirse en un medio de crítica política bastante agudo, sobre todo en las décadas de los años 30 y 40, durante la colonización francesa. Se publicaron varios libros con colecciones de viñetas y caricaturas entre los cuales destaca uno del autor sirio-turco Tarek Mumtaz Yazghan-Alb editado en 1936, conteniendo caricaturas importantes sobre personajes destacados de la vida política siria.

En su origen, la caricatura tenía la misión de criticar las costumbres sociales sin atacar la política de forma directa

En realidad, el arte caricaturista en Siria no conoció la prosperidad durante la colonización francesa debido al interés de la potencia por privar al público sirio de toda manifestación política, así como la posterior clausura de diarios contrarios a Francia y en pro de la independencia. Así, muchos artistas abandonaron el dibujo y la caricatura para protestar mediante la escritura o con otros medios contra el imperialismo francés, organizando manifestaciones, huelgas y ayudando a la gran revolución siria con el fin de conseguir la emancipación, aunque no sería hasta finales de la década de los 40 cuando ésta se haría realidad, tras la Segunda Guerra Mundial. Fue entonces cuando se abrió una etapa nueva para la libertad de prensa en Siria, con la apertura de cientos de periódicos y diarios de prensa libre, entre los cuales había revistas y libros de historietas, destacando títulos como Al-mudhik al-mubki (La ironía) a cargo de Habib Kahhaleh, gran innovador que llevó a cabo una dura crítica de la sociedad siria con estilo irónico y burlesco, usando como personaje principal a un burro para tratar los males sociales. Esta revista había comenzado su andadura mucho antes, alrededor de 1929, y permaneció en escena 37 años; cada vez que el gobierno francés clausuraba Al-mudhik al-mubki, Kahhaleh abría otra revista llamada Mashi al-hal (No pasa nada) en sustitución de la anterior. En los años 40 surgió una nueva revista en este sentido llamada Al-Dunia a cargo de Abdel Ghani al-Utri, que criticaba la dureza del poder gobernante de la época, usando dibujos y artículos atrevidos y sin tapujos. Otra revista, Al-Asa al-Dimashqiya (El mazo damasquino) aparecida en 1956, dedicaba varias de sus páginas a la crítica social mediante viñetas y caricaturas, aunque su vida sería corta. Incluso el Ejército sirio fue autor durante un tiempo de una revista llamada Al-Yundi (El soldado), en la cual se trataban cuestiones sociales y políticas, destacando Mazhar Shamma con grandes dibujos. A estos nombres se fueron sumando y sucediendo otros como Abdel Latif Mardini, un auténtico mago de la pluma en sus tiempos, así como otros artistas visuales como Tawfiq Tarek y Abdel Latif Abu Saud. Merece la pena mencionar que algunas de las revistas o diarios fundados en los años cuarenta siguen en circulación aún hoy en día, como es el caso del diario Al-Baaz, fundado en 1946 y que sigue publicando caricaturas.

Durante la colonización francesa las viñetas satíricas se convirtieron en un medio de crítica política bastante agudo, sobre todo en los años 30 y 40

Tras la Segunda Guerra Mundial se abrió una etapa nueva para la libertad de prensa, con la apertura de cientos de periódicos entre los que había revistas y libros de historietas

Entre los libros más importantes de caricaturas en Siria está Maraya (Espejos), publicado en 1947 por el artista Abdel Latif al-Dashuwali, que incluye caricaturas de los personajes sirios más relevantes entre 1923 y 1947. Más tarde, en 1951, surgiría un libro titulado Wuyuh (Rostros), a cargo del periodista Fawzi Amin, incluyendo asimismo los rostros de personalidades, a petición de un dibujante francés.

La mayoría de las revistas y periódicos de carácter privado fueron clausurados durante la década de los 60 debido a los cambios políticos acaecidos en Siria. El arte caricaturista fue reconducido con una clara manipulación política, siendo obligatorio seguir unos patrones impuestos y ajustarse a las restricciones. Esto provocó la escasez de dibujos y la pérdida de sus funciones como arte de burla y crítica. Tras un breve periodo llegó la estabilidad política, y con ella el regreso de la caricatura más fuerte y renovada, gracias a la labor de varios artistas que constituirían el primer grupo artístico sirio con conocimientos académicos en la materia. A mediados de los 60, destacaron talentos como Faruk Maqdasi, Abdel Hadi Shammaa, Ali Ferzat, Aziz Ali, Hamid Qarut, etc. En febrero de 2001, el artista Ali Ferzat publicó un periódico titulado al-Dumari (El Farolero). A los tres años de su fundación dicho periódico fue igualmente clausurado como resultado de una vuelta a la censura férrea.

La mayoría de los periódicos privados fueron clausurados durante la década de los 60 debido a los cambios políticos. La caricatura fue reconducida con una clara manipulación política

En la actualidad, las publicaciones y revistas electrónicas de caricaturas han ganado mucha fama, siendo la más importante la web www.syriacartoon.net, con casi 4.000 visitas diarias de todo el mundo. Y si hojeamos la web de la cadena de noticias Al Yazira, encontraremos una amplia gama de caricaturas de artistas sirios como Yaser Ahmad o Amer al-Zubi, lo que da una idea de la importancia de la producción caricaturesca siria a nivel mundial. Este arte no ha sido fruto de profesionales o académicos en la materia, sino la creación de personas de gran talento, situación que ha propiciado sin duda el que se cometiesen errores. Sin embargo, se ha creado una estrecha relación artística visible con el lector, incluyendo un elevado número de seguidores analfabetos. Esto le ha hecho merecer una gran audiencia a todos los niveles de la sociedad siria.

LAS ESCUELAS ARTÍSTICAS

A lo largo de los años se ha ido ampliando el abanico de técnicas utilizadas, desde el básico dibujo con tinta negra hasta las acuarelas, llegándose incluso a las más modernas técnicas informáticas. Todas las escuelas han usado un sinfín de técnicas siguiendo su estilo determinado, al igual que los artistas de cualquier otra parte del mundo, ya que el nivel de los viñetistas sirios es equiparable, aún cuando en Siria solo existen tres escuelas: la clásica, la moderna y la híbrida.

La escuela clásica comienza su andadura a la par del arte caricaturista sirio, y va creciendo durante todo el siglo XX hasta gozar de un nivel de profesionalidad importante de la mano de los grandes dibujantes del siglo pasado. Estos dibujantes usaban la técnica de la tinta negra para dar un aspecto de contraste simple entre el negro y el blanco, interesándose por el sombreado y el aumento del dibujo, dando entrada más tarde a las acuarelas o el guache. La belleza de las obras de esta escuela reside en el dominio del dibujo de los personajes, haciendo resaltar sus rasgos y expresiones caricaturescas mediante ensanchamientos o alargamientos extremos de sus figuras. Pongamos por ejemplo la exagerada panza de un funcionario gubernamental, alusión a su voracidad.

La escuela moderna tiene sus inicios en la era informática, cuando los artistas empiezan a dibujar directamente en el ordenador sin usar lápiz ni papel, agilizando y facilitando con ello su labor, y consiguiendo amplios coloridos con un simple gesto del ratón. Esta facilidad para crear dibujos, comparada con la difícil labor manual de antaño, ha llevado a descuidar los criterios de calidad de las caricaturas, propiciando un aumento considerable de dibujos gracias a la informática aunque simplificando éstos y perdiendo calidad en algunos casos. A modo de ejemplo, se ha sustituido el dibujo de un coche por una foto sacada de internet, lo que redunda en una calidad inferior, en unos dibujos menos elaborados. Ello conlleva que el lector no preste demasiado interés en el dibujo aún cuando la idea sea muy buena. Sin embargo, a pesar de este aspecto negativo, existen otros dibujantes que no sacrifican ni una buena idea ni la calidad en aras de su arte, siendo muy exigentes con los detalles.

La escuela híbrida es el resultado de la fusión de las dos anteriores, cuyos artistas dibujan mezclando la técnica de la tinta negra con las técnicas de sombreado y aumento. Seguidamente, trasladan sus dibujos al ordenador usando el escáner. Una vez en el ordenador, ajustan los dibujos, los colores, los fondos, etc. Estas técnicas se desarrollan en esta escuela porque goza de un prestigio en el diseño manual y multimedia, pudiendo hacer dibujos más rápidamente y perfeccionarlos aprovechando la tecnología pero sin descuidar la calidad.

Siria es un centro turístico brillante. El número de visitantes crece.

Siria es un centro turístico brillante.
El número de visitantes crece.

Desgraciadamente, la experiencia caricaturista en Siria no se ha desarrollado hasta el punto de combinar técnicas de expresión con caricaturas sobre papel. Tampoco abundan los dibujos surrealistas. Casi siempre la caricatura ha permanecido prisionera del papel blanco o de una pantalla de ordenador. Y con esto me estoy refiriendo a la comparación directa entre las técnicas de Irán y las de Siria, ya que son pocos los artistas sirios que pintan o dibujan sobre papel natural o sobre papel coloreado rugoso usando pastel u óleo.

La viñeta satírica ha creado una estrecha relación con el lector, incluyendo un elevado número de seguidores analfabetos. Esto le ha hecho merecer una gran audiencia a todos los niveles de la sociedad

Las caricaturas y viñetas en Siria se caracterizan por la escasa información y comentarios a pie de dibujo, conformándose con los gestos y los movimientos, ya que depende más de elementos de movilidad y representación de la caricatura que del uso de un personaje fijo con comentarios. Se caracterizan también por el uso de elementos poco comunes, destacando las contradicciones y las anomalías como conceptos fundamentales. Además, se interesa mayormente por el rostro del personaje y unas formas de producción bastante simples.

LA MISIÓN DE LA CARICATURA

El arte de la caricatura en la actualidad no dista mucho de lo que era desde sus inicios. Su misión siempre ha sido la de dirigirse al público de todas las culturas y edades, proporcionándole información, cultura, ideas, dibujando los sueños de la gente, expresando sus preocupaciones e inquietudes, criticando y burlándose de costumbres arcaicas e irracionales, defendiendo las libertades humanas, liberando países de sus ocupantes, esforzándose por el bien y oponiéndose al mal. Este arte se ha liberado de las ataduras, dejando de estar limitado a publicaciones en periódicos y revistas, y aprovechando todo tipo de medios de comunicación con el fin de llegar a todo el público. En Siria, la misión de la caricatura es idéntica a la del resto del mundo pero aplicada a la idiosincrasia local. La caricatura se ha convertido en el medio de queja más importante, en el espejo que refleja las preocupaciones de la sociedad siria. Se ha incrementado considerablemente la producción de dibujos que tratan la pobreza, el paro y la corrupción de algunos funcionarios del gobierno. Personajes como el agente de policía o el funcionario son invitados habituales de las viñetas. De este modo se ponen de manifiesto los puntos positivos de la caricatura, como vía de escape para el pueblo, exponiendo sus problemas e inquietudes, e intentando corregir sus desgastadas tradiciones y costumbres, alentando una concienciación cultural sin perder su legado. Esto es algo que no solo presenciamos en la prensa sino también en exposiciones y festivales tanto dentro como fuera del país. En cuanto a los aspectos negativos del arte caricaturista sirio, podemos destacar el hecho de que la gran mayoría de los dibujantes desempeña otras labores y profesiones distintas de la caricatura. Esto influye notablemente en la cantidad y calidad de la producción artística. Exceptuando casos muy contados, los viñetistas sirios no pueden dedicarse exclusivamente al arte por su escasa compensación económica. Por eso, el arte gráfico satírico sufre a veces de prolongadas ausencias, dependiendo de crisis o problemas económicos locales, que afectan a la producción y calidad de los dibujos. Hay una concepción errónea de que la caricatura es un arte gratuito.

En la actualidad, la caricatura se ha convertido en el medio de queja más importante de la sociedad siria, incrementándose la producción de dibujos que tratan la pobreza, el paro y la corrupción

En referencia a las exposiciones y concursos, merece la pena citar el Concurso Internacional de Caricatura que tiene lugar cada año en Siria y es organizado por el reconocido viñetista Raed Jalil. Dicha cita goza de un gran prestigio tanto a nivel nacional como internacional, contando anualmente con más de 400 participantes de 80 países. Varios artistas sirios organizan a su vez exposiciones tanto dentro como fuera del país. Actualmente, el famoso dibujante Ali Ferzat está preparando la inauguración de un museo de la caricatura en Siria. Otro artista, Hikmat Abu Hamdan, está ultimando una exposición sobre medio ambiente. Es importante reseñar la importante actividad de otros artistas y entidades públicas y privadas, locales o internacionales, que organizan exposiciones a lo largo del año en Siria, como por ejemplo la Exposición Anual de la Caricatura que tiene lugar en Damasco a cargo de la Consejería de Cultura de la Embajada de Irán bajo el título “Falastin” (Palestina). Numerosas agrupaciones, asociaciones y ligas artísticas han aparecido en Siria desde mediados del siglo pasado, todas ellas interesadas en otros ámbitos artísticos como la pintura, la escultura, el arte abstracto o la literatura, pero nunca se ha dado la importancia y el interés necesario a la caricatura. Quizás la primera asociación caricaturista digna de mención sea la Familia Siria para la Caricatura, formada por 26 miembros y cuyo fin es reunir el mayor número posible de artistas tanto sirios residentes en el país como en el extranjero, además de dibujantes de otras nacionalidades, por ejemplo artistas iraquíes y libios. Otra asociación importante fue la rama siria de FECO, la Federación Europea de Organizaciones de Caricaturistas (Federation of European Cartoonists’ Organizations), creada en marzo de 2008 y siendo presidida por el ya citado Raed Jalil. Por desgracia, esta delegación de FECO sólo ha permanecido abierta dos años debido a disputas y diferencias entre sus miembros.

El Concurso Internacional de Caricatura que tiene lugar cada año en Siria goza de un gran prestigio a nivel internacional, contando cada edición con más de 400 participantes de 80 países

Cabe destacar el acceso de la mujer al mundo de la caricatura, sobre todo, en las dos últimas décadas, que han visto cómo se daba vía libre a las creaciones y publicaciones femeninas. Esto desacredita las opiniones e ideas de quienes consideran la sociedad siria cerrada, afirmando que la participación femenina no tiene cabida ni debe contribuir a su construcción. Dicha incorporación ha permitido que se dieran a conocer artistas creativas como Yumana Sulayman o Afraa al-Yusef, entre otras.

La Ópera siria (2004). Música, arte y teatro: lo que le gusta a la Siria moderna…

La Ópera siria (2004). Música, arte y teatro: lo que le gusta a la Siria moderna…

Las dos últimas décadas han visto cómo se daba vía libre a las creaciones y publicaciones de las mujeres

En definitiva, la caricatura en Siria no está sujeta a una época concreta o a una zona determinada; tampoco es algo nuevo aunque siga generando polémica la publicación o exposición de los trabajos de determinados artistas, bien dentro del país, bien en el extranjero. El único escollo que encuentra el arte caricaturista en Siria para avanzar es el económico, es decir, la falta de mercado para comercializar y valorar esta actividad. Y si he citado a varios artistas en este artículo y he ocultado otros, no ha sido fruto del descuido ni el olvido, sino debido a que el número de caricaturistas conocidos en Siria supera los varios centenares, y puedo incluso confirmar la existencia de miles de caricaturistas con talento pero desafortunados, ya que las dificultades económicas y sociales obligan a la mayoría de estos dibujantes a trabajar en otras cosas para llegar a fin de mes, dejando al margen su pasión por la caricatura.

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